domingo, julio 30, 2006

"La libertad es esclavitud"

"La libertad es esclavitud"

Frecuentemente se debate si una persona es realmente libre en el libre mercado. Después de todo, sus únicas opciones son trabajar o morirse de hambre. Eso es cierto de todo sistema, pero con mayor frecuencia se usa contra el capitalismo; bien sea por comunistas, socialistas o socialdemócratas.

Supongamos que una persona enfrenta la alternativa entre trabajar y morirse de hambre. Entonces, es "obligado" a trabajar, ganando lo suficiente para comprar comida. Pero, sus nuevas -e igualmente opresivas- opciones son consumir comida o morir de hambre. De modo que al comer, es una vez más esclavizado.

A esta misma persona se le da la opción de no trabajar, a través de caridad gubernamental. Ahora, ya no tiene que trabajar, y puede comer. "Libertad total". Para él, en todo caso. Para darle a él, el gobierno ha tenido que quitar a otros (via impuestos, inflación que es otro impuesto, etc). Estos ciudadanos ahora tienen que trabajar más, o morirse de hambre. Es este simple argumento: para "liberar" a una persona, veinte otras tuvieron que ser esclavizadas.

De esta forma hemos descubierto: la única forma de "liberar" a alguien en la tierra de Utopia, es matarle.

Submitted by Dale on Fri, 2006/07/21, Bureaucrash.org

La Madre Teresa NO es ejemplo para toda la juventud

Imaginémonos por un momento un mundo como aquel que desde pequeños nos han dicho que es el mejor de los mundos: uno en que todos nos sacrificamos por los demás y nadie piensa en sí mismo. ¿Sería un paraiso? Definitivamente no, sería un infierno. Afortunadamente, el ser humano es mucho más sano sicológicamente que lo que la Iglesia y el Estado quisieran que sea, y disfruta bastante de la vida en realidad. Y es que no hay que confunir generosidad y solidaridad, que tienen su lugar en la vida de todos, con una supuesta “obligación” de darnos a los demás. Lo lamento señores curas y señores burócratas: el objetivo de la vida de una persona es su propia felicidad. No la de los demás. La suya propia.

Hay dos formas de ganarse la vida y ser feliz en lo productivo:

Cuando una persona es feliz pues ha hecho lo mejor con sus oportunidades inevitablemente aporta también a la alegría ajena: si es un médico excelente y disfruta de sus talentos superiores, sana a sus semejantes; si es un profesor de primer nivel, está aportando mucho a los demás; si es un empresario que gana su dinero sin prebendas y en abierta competencia, ha enriquecido la vida de sus clientes en una gran medida. Cuando se consiguen las cosas en la vida sin hacer daño a nadie y ofreciendo algo de valor a los demás, la propia felicidad descansa sobre una base muy sólida en realidad. Pero si se enriquece uno a costa de los demás trabajando para el Estado –que obtiene sus fondos por la fuerza de impuestos, no en buena lid- o tiene privilegios financieros y ventajas legales que no son producto de la herencia, la suerte o el talento propio, entonces el resultado es alguien que gana a costa de que pierdan los demás. Y una sociedad que no aprecia a los creativos, ahorradores, tesoneros, ambiciosos y visionarios está condenada a la bancarrota moral. La propia felicidad sólo puede lograrse –sin una conciencia negra- respetando a los demás en su vida y propiedad (por eso la admiración a íconos guerrilleros es despreciable de principio a fin). La producción, el comercio y otros intercambios son perfectamente pacíficos. Las personas con un sentido mínimo de la dignidad siempre buscarán medios pacíficos para lograr sus fines, y la propia felicidad, repitámoslo, es el fin más loable para nuestras vidas.

Mientras los medios sean pacíficos, los fines tampoco son iguales:

La Madre Teresa de Calcuta representa un ejemplo respetable de alguien que siene un impulso más allá del ordinario para ayudar a los demás. Pero que nadie se engañe: la Madre Teresa no fue altruista, es decir, no se sacrificó por los demás. Ella fue inmensamente feliz mientras ayudaba a los demás. Pero si bien siempre habrá un puñado de gente en todo momento y lugar que tenga una inmensa vocación de ayudar a los demás por encima de otros logros y aspiraciones, eso no puede ser un ejemplo ni fórmula a seguir por todo el resto de nosotros. Un país en que la gente que siente un impulso hacia crear, hacia prosperar, hacia soñar, en formas muy distintas que esa, merecen también el reconocimiento y admiración de los demás. Pero eso no es lo que nos han querido inculcar de pequeños. Tampoco nos han inculcado una dosis sana de generosidad y solidaridad con causas que llamen nuestra atención. No, lo que nos han repetido una y otra vez es la malsana idea de que todos debemos ser como la Madre Teresa. Pero eso es imposible. Las inclinaciones sicológicas de las personas son muy distintas. Y entonces, hay que reconocer que no todos queremos ser pobres ni dedicar más que un tiempo prudente a apoyar a los demás, pues queremos utilizar la mayor cantidad posible de tiempo a ser felices, a nuestras propias vidas. Pocos se atreven a decirlo pero Bill Gates ha hecho mil veces más por reducir la pobreza en el mundo que la Madre Teresa. Si bien el trabajo de ella es muy respetable pues apoyó a quienes estaban en desgracia, el de Bill Gates creó mejores herramientas de trabajo para miles de millones de personas, generando un mundo más rico y en el cual menos personas caerán en desgracia para empezar. La ONU reporta que la pobreza extrema bajó del 50% al 18% en los últimos 20 años, y esto se debe largamente más a personas como Bill Gates, que como la Madre Teresa.

Necesitamos un mundo de gente que sea más feliz y no tenga complejo de culpa por ello, y que sea mucho más un Bill Gates que una Madre Teresa la gran parte de su tiempo.

miércoles, julio 19, 2006

El mito de los españoles exterminando a través de epidemias

Al parecer lo que se enseña en manuales de historia oficial sobre que los conquistadores españoles aparte de asesinos (que por supuesto fueron) también cumplieron un rol de exterminadores masivos de la población indígena trayendo enfermedades desconocidas en el paraiso indígena, es falso. Lo que se pensó que era viruela, era una clase de fiebre hemorrágica cuyo cuerpo-anfitrión eran ratas, por lo cual bastaba un cambio en la humedad por lluvia o peores condiciones de manejo de desechos, para que se diezme (literalmente) la población azteca (y sus pueblos conquistados) que sumaban 22 millones y de los cuales quedaron 2 millones.

Otro mito de la izquierda políticamente correcta (valga la redundancia) que no resiste a un escrutinio de los datos y la razón.

martes, julio 11, 2006

Mark Twain demuestra que no existe el altruismo

Una cosa es que hagamos algo que tiene como beneficiario al prójimo, y otra muy distinta es creerse (engañarse) que no lo estamos haciendo interesadamente. Nada sería más horrible que un mundo de desinteresados. Deben interesarnos las mejores cosas, para nosotros, quienes nos rodean o quienes elijamos apoyar. La paz de espíritu que se obtiene al ayudar a alguien necesitado o en problemas, la disfruta el benefactor. No veo altruismo por ninguna parte, en el sentido de "sacrificio". Uno valora los usos de su tiempo y otros recursos según su propia escala, y ejecuta lo que le satisface mejor que la alternativa siguiente en dicha escala. Auto-interés puro y duro, así de simple, si bien sofisticado o expansivo en su alcance.

Veamos qué dice Mark Twain al respecto. Simplemente brillante.

lunes, julio 10, 2006

Revistando ideas preconcebidas sobre las energías renovables

Green Mountain Energy Co. tiene un acuerdo para usted. Por sólo 9,95 dólares al mes -- o un descuento de 99,95 dólares por todo un año, la compañía eléctrica limpia y renovable de Austin, Texas, promete proporcionar 500 kwh de electricidad al mes de energía eólica pura y renovable. Esta cantidad de energía eólica, según Green Mountain, descarta aproximadamente 8000 libras del dióxido de carbono (CO2) que se producen conduciendo un coche medio durante 9000 millas. ¿Qué le parece? Por entre 1,66 y 1,99 centavos el kwh -- o alrededor de la mitad o un tercio del precio de la electricidad regular de una planta de carbón o gas natural -- puede sostener energía eólica limpia y pura salvando al planeta del calentamiento global. Una idea bastante buena, ¿ah?

Sólo hay un pero. Green Mountain no le proporcionará energía eólica. Abandona su negocio, al menos en Pennsylvania, donde hace esta oferta. Todo lo que promete a sus 30.000 clientes que pronto serán ex clientes es que proporcionará esa cantidad de energía eólica a la red nacional. Estos ex clientes tendrán que pagar el precio corriente de entre 38 y 66 dólares al mes por los 1000 kwh de electricidad que un hogar medio utiliza al mes, sólo de una de las compañías eléctricas del carbón o gas natural. Así que, ¿dónde está el beneficio real? La "suscripción" se reduce en realidad a una donación a Green Mountain, un subsidio que puede añadir al crédito fiscal de 1,9 centavos el kwh que la compañía recibe para producir energía eólica (junto con ahorrarse pagar la mayor parte de los impuestos de propiedad y locales).

El acuerdo refleja la falsa premisa de la energía renovable, una que como efecto colateral ha contribuido a la espiral de precios en la gasolina y la calefacción, y la electricidad dentro de poco. La energía renovable no está, en su mayor parte, preparada para el consumo diario. Si lo estuviera, Green Mountain no habría cerrado su tienda ante datos de mayores precios y costes de fuentes de energía con las que compite. En lugar de eso, estaría acaparando nuevos clientes. Los precios más elevados de la gasolina, la electricidad y el petróleo, después de todo, eran lo que se suponía que iba a impulsar a las compañías como Green Mountain y a tecnologías como la eólica y la solar, y los coches eléctricos híbridos y los SUVs.

En lugar de celebrar los precios más altos por ponernos en el camino de la energía renovable, algunos políticos simplemente hacen lo usual atacando a las compañías petroleras y automovilísticas. Por ejemplo, el líder de la minoría en el Senado, Harry Reid, de Nevada, ha empleado gran parte de su tiempo desde los huracanes Katrina y Rita en recorrer su estado en una caravana de tres vehículos, incluyendo un SUV de 16 mpg, criticando las petroleras, exigiendo la investigación de sus beneficios y condenando a los fabricantes de coches norteamericanos por no suscribir los estándares CAFE (Corporate Average Fuel Economy) en los todoterreno. La Senadora Hillary Rodham Clinton, de igual manera, también ha pedido otra investigación más de los beneficios de las petroleras y, en una concentración en Capitol Hill el mes pasado, denunciaba la noción de hacer prospecciones en el Alaskan National Wildlife Refuge por sus entre 11 y 30 billones de barriles de crudo como "una maniobra de despiste".

"Algunos dirán, 'Bien, senadora, los precios de la gasolina suben -- ¿no necesitamos perforar en el Arctic Wildlife Refuge?'", decía la señora Clinton. "Y por supuesto, las respuesta es que no. La respuesta es que es una maniobra de despiste. La respuesta es que necesitamos romper nuestra adicción al petróleo exterior".

¿Cómo? "La respuesta no es perforar en el ANWR, la respuesta se encuentra en la mente de los indígenas americanos".

El Senador por Massachusetts John Kerry se hacía eco de su colega desde Nueva York. Quiere gravar "los beneficios arrolladores" de las petroleras. Después de todo, en realidad no necesitamos ni queremos su petróleo. Como dijo en la concentración del ANWR, "En lugar de permitir que unas cuantas compañías petroleras perforen en busca de beneficios arrolladores", la nación necesita comprender que "no podemos perforar nuestro camino hacia la independencia energética, tenemos que inventar nuestro camino hasta allí juntos". Al estilo de Green Mountain -- inventando un producto energético al que la gente pueda suscribirse pero del que no pueda depender para que se le entregue en su domicilio. Hay un motivo por el que el suministro de energía eólica es solamente el 2% de la electricidad de la nación, incluso después de haber triplicado su producción desde el 2000. Tiene un factor anual de carga del 30%, lo que significa que no sirve para nada los dos tercios del tiempo. No está en posición ni de lejos de sustituir a las plantas nucleares, de carbón o de gas.

Pero aún así, políticos como Reid, Clinton o Kerry continúan evitando afrontar esas realidades, un hecho que deja prístinamente claro cada orador de la concentración del ANWR. El dais fue completado por el Senador Robert F. Kennedy Jr., el Senador Joseph Lieberman, Edward Markey así como Kerry y Clinton, todos detallando exhaustivamente las aves de rapiña que eran las petroleras encaminadas a explotar una de las últimas maravillas naturales de América, asustando al caribou y a la vida natural y destruyendo así la cultura de los pueblos nativos y allí. Para defender su idea, tuvieron que maquillar la cantidad de energía que se podría obtener del ANWR, afirmando que no supondría más de lo que ahorrarían los americanos hinchando sus ruedas, lo que podría ahorrar 4 millones de galones de gasolina al día. Esos ahorros del hinchado no es nada a despreciar, pero es una gota de lo que la United States Geological Survey dice que puede producirse de la región costera del ANWR -- que supone entre 460.000 millones de galones hasta 1.300.000 millones de galones. Se bombearía a Estados Unidos a diario tanto como recibimos de Arabia Saudí -- más de 50 millones de galones al día.

Los oradores también tuvieron que inflar el perjuicio medioambiental que resultaría de la extracción del ANWR, indicando que afectaría a los 19 millones de acres de la reserva, cuando de hecho, la exploración, extracción y el desarrollo se limitaría a apenas 1600 acres de los 1,5 millones de acres de una sección llamada 1002, que ya tiene presencia humana y tecnológica, el Defense Early Warning System. Tuvieron que intimidar con que el desarrollo en esas zonas pondría en peligro al caribou, cuando la realidad es, como la experiencia previa en Alaska ha demostrado, que el caribou no es tan débil como para huir de torres extracción. Y los oradores tuvieron que fingir que los nativos encontraban horrible tal desarrollo, cuando de hecho la población nativa de Alaska que vive allí, los esquimales inupiat de la ciudad de Kaktovik están a favor de abrir la zona a la extracción.

Por encima de todo tienen que fingir, como hizo el Senador Clinton, que todo lo que se interpone en el camino de un futuro sin petróleo es la industria petrolera -- ni la física, ni la economía ni las necesidades de la nación de fuentes de energía fiables y abundantes. Así, pueden ir detrás de las compañías petroleras por sus "sustanciosos beneficios", a pesar del informe de agosto del Congressional Research Service que indica que "los beneficios record" de las petroleras apenas se encuentran por encima de la media de la industria americana. Advertía: "Si los precios del crudo y el petróleo van a decrecer, probablemente el suministro tenga que crecer en relación a la demanda. La expansión del suministro resulta de la inversión en las diversas etapas del proceso de fabricación de la industria petrolera... si los parámetros subyacentes y el entorno regulatorio no son propicios, la inversión puede llevarse a cabo. Históricamente, los precios volátiles y los niveles de beneficio afrontados con un entorno regulatorio estricto contribuyen a la incertidumbre de la industria". O tal vez sea ése su objetivo -- incrementar la incertidumbre en la inversión en energía aquí, manteniendo, como señala la Government Accountability Office, la mayor parte de las tierras federales al margen de los límites de la exploración y del petróleo, disuadiendo de la creación de capacidad refinera y oponiéndose al desarrollo de plantas nucleares de modo que no haya ninguna planta nueva desde los años setenta.

De ese modo, puede que todos queramos buscar más energía eólica, por la que ellos puedan lograr una suscripción igual que la de 9,95 dólares por cada 500 kwh de aire caliente de Green Mountain que espante los males del petróleo, el gas y las industrias automovilísticas.

por Duane D. Freese
Tomado de Poder Limitado