martes, noviembre 29, 2005

Se va el caimán

La sabiduría popular nos ha llenado la cabeza con el cuento de que la modestia es una virtud y la arrogancia es una de las mas grandes fallas en un ser humano.

Como para entrar con bombos y platillos déjenme informarles que esta es una falacia monumental y, que como alguna vez me dijo un sabio “la modestia es la arrogancia más grande”. Bien, ya puedo ver los humores de muchos lentamente obteniendo tendencias homicidas, pero antes de que organicen un comité de linchamiento leamos la explicación:

La arrogancia se la define como el sentimiento de soberbia y superioridad que lleva a una persona a distanciarse de aquellos que cree que son inferiores a el e incluso a darles un trato despreciativo.

La modestia es el sentimiento de humildad y falta de vanidad en un ser humano. El hombre modesto se distancia de aquellos que no lo son -y sobre todo del hombre arrogante, trata a éste con compasión (en el sentido de que el hombre humilde sufre por el hombre arrogante) y se convence de la superioridad de la virtud de la modestia a tal punto que incluso trata de predicarla a todos los demás. En otras palabras el hombre modesto cree que el hombre arrogante es inferior a el.

Pero qué interesante, el hombre modesto trata al hombre arrogante con distanciamiento y desprecio porque cree ser superior a el. ¿No es esa la definición de la arrogancia? ¿Quiere decir entonces que el hombre modesto es más arrogante que el hombre arrogante? ¿Entonces, esto no implicaría que la modestia es la arrogancia más grande?

Como dice la canción “Lo que come este caimán, yo le tengo admiración.” El cuento que nos comemos y al final el caimán a Barranquilla